Las mujeres
Acabo de ver en un blog que siempre leo, un pedido de manual para entender a las mujeres.
Eso me recuerda tanta literatura blogger al respecto de la gran pregunta.
¿Que quieren las mujeres?
Porque entenderlas es, simplemente saber que quieren, o que quieren decirnos con esa forma tan extraña de comportarse, de querer que uno coma con cubiertos y eche la ropa sucia en una cesta especial para tal fin.
Y lo importante no es solo saber que quieren, sino cuándo lo quieren. He visto casos de mujeres que tiran tu ropa por la ventana, y ahi nadie puede decirle que la ropa va en la famosa cesta, o sea que, en este mundo clasista, su propia ley no funciona para ellas.
Todo esto de las mujeres es muy confuso, aun al filo de la tercera base, después no sé, si hubiera algún cuarentón, o psiquiatra, en la audiencia, pediría su opinión en todo este asunto.
Sin embargo, colocaré aqui, gratis, seis cosas que la experiencia me ha enseñado, respecto a las mujeres, con la seguridad de que ningún veinteañero necesitado de estos conocimientos sabrá aprovecharlos:
- Las mujeres necesitan, por encima de todo, ser escuchadas. A veces ni siquiera hay que responderles nada, solo escuchar, todo lo que tengan que decir, eso es un punto fijo.
- De vez en cuando hay que mostrarse sensible, o vulnerable, pero no siempre, a ninguna mujer le gusta un hombre debil, salvo el caso de inversión de roles.
- Aqui un punto contradictorio: engreimiento y autoritarismo. Les gusta que uno las engria, pero si se hace siempre, se aburrirán. Un gesto de dominio masculino de cuando en cuando les resulta estimulante, y les demuestra que están con un hombre capaz de protegerlas.
- Del mismo modo, deben balancearse los abrazos por detrás con besos en la nuca, con los palmazos (si sorpresivos mejor) debajo de la espalda al salir de la ducha. También las miradas a los ojos, acompañados de un “que linda te ves hoy”, con las miradas de pies a cabeza (con ojos ansiosos porsiacaso, no con ojos de padre maritín) acompañados de alguna frase apropiada para la ocasión. Pero, balanceado. Mucho de lo primero será afeminado, y la haría sentir no deseada, y mucho de lo segundo sería grosero, y la haría sentir un objeto sexual.
- Hablando de menesteres amatorios. Extrañamente las mujeres quieren ser despertadas a besos y el desayuno en la cama por las mañanas, cuando uno esta por demás energético, y luego del desayuno se van a trabajar o, si pueden, quieren seguir durmiendo. Por el contrario, te muerden la espalda por la noche, cuando llegas hecho una leña de la oficina, y lo unico que quieres es un tazón de leche y dormir. Si alguien sabe la solución a este problema, compartalo con los congéneres.
- Hay que saber que muchas veces “no” quiere decir “si”, y muchas veces “si” quiere decir “no”. Es cuestion de entender el lenguaje corporal, lo cual es muy complicado de explicar asi que lo dejaremos en enunciado.
El presente es un recopilatorio, no sólo de mi experiencia personal, sino de largas y amenas conversaciones masculinas en los menos distinguidos bares de la capital, lo cual, creo, basta para dar solidez y credibilidad a mi hipótesis.
Y quisiera terminar este post con una frase del gran Sofocleto, del cual siempre que puedo compro algún libro, y cuya máxima que a continuación escribo siempre repito a mis compañeros con problemas:
“Lo malo de las mujeres es que tampoco se puede vivir sin ellas”




